Muchas veces, simplemente por el paso del tiempo, los cojines de nuestras tumbonas pueden llegar a estropearse o a deteriorarse un poco, y cuando alguno de ellos no es demasiado resistente es posible que con un temporal muy fuerte de vientos y lluvias puedan llegar a deteriorarse dejando de ser útiles o a decolocarse poniéndose muy feas