PUNTOS Y RAYAS TRANSFORMADOS EN LUZ

De algo tan sencillo como un punto y una raya nació un nuevo código de comunicación que permitió enviar mensajes complejos entre lugares alejados entre sí de manera casi instantánea mucho antes de la era de las videollamadas. Fue una revolución. Un código sencillo, eficaz e internacional, vacío de adornos, pero listo para comunicar cualquier cosa. Ese es el espíritu del que bebe Morse, una lámpara tan minimalista, duradera y atemporal como el código, que ilumina sin pretensiones, pero que permite crear ambientes tan complejos como los mensajes de barco a barco en mitad del océano Pacífico.

Morse es una lámpara de suspensión, modular, extensible, de estructura movible y adaptable a cualquier espacio. Las rayas de su código permiten que los puntos de luz giren de forma independiente a lo largo de la estructura metálica para enfocar aquello que interesa o para fundirse en el entorno. Morse está preparada para la iluminación directa y también para una iluminación más ambiental, pero siempre sofisticada y contemporánea. Sea cual sea el mensaje, Morse puede comunicarlo con solo orientar los puntos de luz en un gesto sencillo y funcional.

Si el código Morse tiene algo de artístico y de musical en el flujo de puntos y rayas transformados en sonido, la lámpara Morse lo encuentra jugando con la luz. Simplicidad y eficacia en un diseño pensado para perdurar.

Morse es un colgante metálico, modular, extensible y adaptable a cualquier espacio, ideal para salón y comedor. Las rayas de su código permiten que los puntos de luz giren de forma independiente a lo largo de la estructura, por ese motivo la lámpara de techo Morse está preparada para una iluminación directa e indirecta. Sea cual sea el mensaje, ésta lámpara de diseño puede comunicarlo orientando con un gesto sencillo y funcional las pantallas con LED regulable integrado.

Lámpara de suspensión metálica con LED integrado. Los tres cabezales giran hasta 320º de forma independiente. Altura regulable. Florón empotrable y driver remoto. Se requiere un agujero de Ø55 mm en el falso techo para empotrar. Se puede unir más de un colgante Morse para conseguir conseguir una mayor longitud utilizando una pieza de unión.